jueves, 30 de abril de 2009

Reflexión por la amistad...


Quizá debiera escribir, del último remezón que removió mis cimientos en los últimos días... creo que desde octubre de 2006 no me sentía tan pequeña y frágil, ni tampoco, desde ese momento, había sentido tanto dolor... sin embargo, creo que aún no estoy preparada para hablarlo con sinceridad y sin corazas... tal vez más adelante podré hacerlo...


Sin embargo, quiero hablar de otra cosa... hoy copuchando en Facebook entré a mi lista de amigos para ver las actualizaciones y pasar dejando uno que otro mensajito... y me encontré con que me dio la opción de hacer listas (tal vez es algo antiguo, pero no lo había visto) y pensé que sería muy práctico separarlos así... entre mis casi cuatrocientos amigos... hay varios grupos que se diferencian, mis parroquias, el liceo, la U... etc etc... y empecé!!! la primera lista que hice se llamo "Cristo Crucificado"... a poco andar me pregunté pq sería la primera lista... la primera respuesta fue pq el Adán es el primero por alfabeto que aparece en mi lista... pero despues seguí pensando y no, no fue eso...


Yo llegué a esa Parroquia a los ocho años a prepararme para mi Primera Comunión... siempre fui la mas chica del grupo de amigos, pero la verdad, es que no sé si de agrandada o de lo pacientes que eran los chicos, me aceptaron como una más... cuando me cambié de casa, a los 13, lo que mas me dolió fue dejar a ese gran grupo de amigos, quienes me habían entregado y enseñado mucho y a quienes yo adoraba con todo mi corazón... por cosas de la vida yo dejé de ir para allá, incluso me fui a trabajar a otra Parroquia, donde encontré a personas hermosas pero en mi corazón yo sabía que no era lo mismo... y que nunca sería igual... el año pasado con esto de Fbk, empecé a buscarlos... primero encontré al Agustín que obvio no habrían muchos llamados así por lo cual era bastante probable que si había uno fuera él... y claro así fue... y de ahí fue cuestión de tiempo en encontrar a mis grandes y queridos amigos... luego vino la celebración del sacerdocio del Padre Pedro... ufff!!! tantos recuerdos, tantos sentimientos, tanta emoción... que increíble... volver a verlos, volver a cantar fue como si no hubieran pasado quince años desde que me fui... y ahí me di cuenta... que esas frases tan cliches de "que cuando el cariño y la amistad son verdaderos, ni el tiempo ni la distancia logra acabar con ellos" son absolutamente ciertos... si parecía que hace un par de meses estabamos todos con cara de sueño a las 7 de la mañana haciendo gimnasia en uno de los tantos campamentos!! o comiendo arroz duro, o saliendo a caminar en la madrugada pq al curita se le había antojado!!! jajajaja...


Bueno y ahí concluí pq fue esa la primera lista que hice, porque mis amigos de siempre, a quienes tanto quiero y de quienes tengo tantos recuerdos están ahí (sin que se me sienta mi reducida cantidad de lectores)... los volví a encontrar y eso me alegra el corazón y me hace sentir que el cariño verdadero, sin caretas, sin apariencias existen... sin importar si tu profesión es la mejor, si tienes auto, si tienes casa, si te vistes bonito etc... sino que seguimos siendo los mismos que pasabamos el fin de semana completo en la Parroquia sin mas preocupación que juntar la plata para los campamentos, y por eso seré una eterna agradecida, de tener a personas tan lindas como ellos a mi lado y que se que pase lo que pase estarán ahí porque los siento conmigo hoy y espero que siempre... un abrazo a todos y aquí les copio una canción de un curita salesiano de argentina sobre los amigos... estos amigos...



Con los amigos, basta mirarse:Puente invisible quieto se tiende.

Brillo de vida, punto de encuentro... Juntos cruzamos por ese puente.

Y así en el medio nos encontramos nos sabemos los dos hermanos.

Aunque voy manso ante el misterio el otro es otro, y lo respeto.


Nada se guarda ni se mezquina, caen las defensas, sólo confías.

No sé si existe otro acercarse más sabio y niño que así mirarse.

mis alegrías francas y claras se realimentan de estas miradas,

con que me intuyen, con que me curan y me abren puertas, y me disfrutan.


Y yo me quedo allí, sin prisa,como habitante de esas pupilas.

Limpias miradas, limpias ventanas donde asomarnos alma con alma.

Y descansarnos de tanto viaje recuperarnos de soledades...

¡Gracias por darme tan santo sitio: otro paisaje no necesito!


Siempre me asombro cuando me miran con fe tan pura, con luz tan viva.

Me sobresalta sentirme amado: más que miradas son casi manos,

que se aproximan como un abraz oque en cofre oculto yo voy guardando.

Por tal regalo nunca hice tanto: yo no merezco un don tan alto.


Sólo me queda mirar confiado y hacer mi parte del puente amado...

Y al Dios que me ama, lo miro y pido:“Guarda en tus ojos a mis amigos”